
Fuente: Diario Clarín, Argentina (13/07/10).
Es marplatense y había viajado para poder visitar a sus hijos y nietos. La mujer denunció que en el aeropuerto de Barajas la maltrataron. Las autoridades argumentan que no tenía la "carta de invitación" de sus hijos.
Otra argentina sufrió el ultraje de ser rechazada en España. En este caso es una marplatense de 88 años que había viajado especialmente para ver a sus hijos y nietos afincados allí. Tuvo que regresar en el mismo avión que había ido.
"Hace 30 años que visito a mis hijos, Hugo y Estela, que viven en Málaga y seis nietos. Pero esta vez, en el aeropuerto de Barajas nos trataron peor que a delincuentes y en siete horas ni siquiera nos dieron un vaso de agua", denunció Ada Ghiara de Rodríguez, maestra jubilada y viuda de un marino.
La mujer contó que el episodio ocurrió el 6 de julio pasado, al arribar a la Terminal 1 del aeropuerto madrileño de Barajas junto a su hija mayor Lucía Rodríguez, abogada de 62 años, en un vuelo de Aerolíneas Argentinas.
"Llegamos al aeropuerto a las dos de la tarde de España y pedimos una silla de ruedas porque a mi edad no puedo andar mucho. En lugar de dejarnos pasar nos llevaron a un cuarto dónde había muchas personas amontonadas", relató.
Un policía de civil que no se identificó, prosiguió, les pidió que exhibieran los pasajes de avión y el dinero para comprobar si cumplían con el Código de Fronteras, que estipula un tiempo máximo de medio año de estadía en la península y 63 euros diarios de manutención.
"Yo iba a pasar cinco meses y mi hija uno. Llevábamos casi tres mil euros más tarjetas de crédito. Pero explicamos que íbamos a vivir en casas de familia y por lo tanto no íbamos a gastar en hotel", indicó.
La ex docente recordó que "el policía no me dejaba hablar y me dijo: "Si usted viene hace 30 años a España a ver a sus hijos, pues entonces ha vivido 15 años acá y representó gastos para el fisco español y se fue".
En tanto, los hijos de la mujer -nacionalizados españoles- la aguardaban en vano al otro lado de la puerta 1 de la terminal aérea. Sólo consiguieron hablar con ella a través de un teléfono especial que les facilitó la Policía Nacional, sin conseguir verse, aseguró Ghiara.
"A las ocho y media de la tarde nos entregaron un papel sin firma que pone "Denegatoria de Entrada en la Frontera" y nos obligaron a embarcar en el mismo avión de Aerolíneas con otros seis argentinos que tampoco pudieron entrar", confió.
"Pensar que yo como maestra y nieta de una abuela española repetí a mis alumnos aquello de la Madre Patria y ahora España nos trata peor que a delincuentes", lamentó.
Fuente: Diario Clarín, Argentina (14/07/10)
Por Juan Carlos Algañaraz. Madrid, corresponsal.
La ciudadana argentina Ada Ghiara de Rodríguez, de 88 años, fue rechazada por las autoridades de inmigración española y devuelta en el mismo avión que había llegado a Buenos Aires. El insólito suceso tuvo lugar el 6 de julio cuando la mujer, a quien acompañaba Lucía, una de sus hijas, llegó como lo viene haciendo hace treinta años a Barajas. El caso se conoció luego de que su hijo, periodista hispano argentino Hugo Rodríguez, publicara un dramático relato sobre las circunstancias humillantes de la detención y expulsión de su madre.
La mujer quería visitar en Málaga, Andalucía, a sus hijos Hugo y Estela, y a sus seis nietos, todos españoles. Cuando llegó en un vuelo de Aerolíneas Argentinas, su hija Lucía Rodríguez, abogada de 62 años, requirió una silla de rueda para trasladarse. Entonces las llevaron a una sala, donde un policía les pidió los pasajes y el dinero, 63 euros por día, para entrar como turista con un plazo de 90 días renovable. "Yo iba a pasar cinco meses en España y mi hija uno. Llevábamos casi 3 mil euros más tarjetas de crédito. Pero le explicamos que íbamos a vivir en casas de familia y por lo tanto no íbamos a gastar en hotel", precisó Ada a DyN.
Ada y su hija no pudieron abrazar a sus familiares, a los que sólo les fue autorizado hacerle una llamada telefónica. Después de siete horas de penosa espera, la señora de 88 años recibió un papel sin firma alguna en donde se le comunicaba la "Denegatoria de Entrada en la Frontera". Con otros cinco argentinos también rechazados, tuvo que embarcar en el mismo avión de Aerolíneas Argentina que la había traído a Madrid.
La señora Ghiara de Rodríguez, viuda de un oficial de la Armada, escribió una carta al presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, donde le explica las dolorosas circunstancias de su rechazo. "Imagínese usted mi dolor, no haber podido ni dar un abrazo a mis hijos, tratadas como delincuentes, cuando íbamos con nuestros corazones llenos de cariño por ver a nuestros familiares, a la gran cantidad de amigos, con los cuales compartimos cariño y amistad".
El dirigente Lois Pérez Leira, coordinador del Movimiento Argentinos en el Exterior, declaró a Clarín que "repudia la actitud de las autoridades españolas ante la expulsión de la anciana argentina de 88 años. Como es de comprender esta abuela argentina no tenía como objetivo ser una inmigrante ilegal para quedarse a trabajar. Tanto a ella como a su familia les movía el solo deseo de poder visitar durante una temporada a sus seres queridos", señala. Pérez Leira también informó a Clarín que le envió una nota a Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz, destacando la "preocupación y consternación con que recibimos la noticia de la expulsión de una argentina de 88 años. Siempre es indignante que el gobierno actúe de esa forma, olvidan que la Argentina siempre recibió a los inmigrantes españoles con los brazos abiertos". Pérez Esquivel solicitó a Pérez Leira que haga llegar a las autoridades españolas y a Rodríguez Zapatero su protesta.
Ahora bien, hay muchos puntos a tratar sobre el tema y sobre este caso en particular.
Primero y ante todo, la continua FALTA DE INFORMACIÓN. Falta de información que tenía esta pobre mujer al arriesgarse a hacer un viaje tan costoso sin cumplir los requisitos que se solicitan en la frontera. Falta de información que revelan estas dos notas publicadas en el Clarín, que no llegan a dejar del todo claro cuáles fueron las razones por las que esta mujer no pudo ingresar a Europa y cómo deberían hacer otras personas que quisieran llegar a Barajas e ingresar sin problemas. Es increíble como, contando sólo lo que se quiere contar, podemos lograr asustar a mucha gente. Como a mi madre, por ejemplo, que también es una mujer mayor ahora estresada por su viaje a España, convencida de que la van a mandar de vuelta a casa, aunque ella sí cumple con los requisitos. Es decir, sufriendo un estrés absolutamente innecesario. Falta de información que sólo sirve a migraciones en Barajas, que parece que estuvieran encantados de encontrar el pelo en el huevo y tener excusas legales para hacer lo que hacen.
Por otro lado, el tiempo por el que uno puede venir de vacaciones a Europa es de un máximo de 3 meses, ni cinco, ni seis ni 90 días prorrogables (simplemente porque no es tan sencillo hacer una prórroga y, en tal caso, habría que solicitar una visa por extensión de turismo que no es tan simple conseguir). Por lo cual, volvemos a 3 meses (primer error) período para el que hay que traer exactamente 5670 euros por persona -más el dinero de un mes, por su hija, serían unos 7560 euros- (segundo error) más el seguro médico correspondiente al tiempo de estadía (que no es mencionado en ningún momento pero probablemente no lo tuvieran) más, la reserva hotelera o carta de invitación que no poseían (tercer error). No es justo que nos pidan todo esto cuando ellos se van a nuestros países con 1000 euros por un año y sin cumplir ningún requisito de nada porque simplemente, en nuestros países (exceptuando Brasil) no les piden nada. PERO... tampoco es justo que si, al llegar a migraciones, se le solicitan estos requisitos siga adelante con su viaje sin más. Espero que no me malinterprenten, pero hay gente que sí cumple los requisitos, que se embarga o se pasa años de su vida ahorrando para hacer semejante viaje, perdiendo el tiempo para hacer los trámites pertinentes y juntar el dinero necesario para también venir a ver a su familia o no. Injusto es para todos pero, realmente injusto, sería que esta pobre mujer no hubiese podido entrar cumpliendo todos los requisitos como es debido. Porque nos guste o no nos guste cada país pone sus reglas y sus leyes, y estas son las reglas para entrar en Europa.
Lo que sí, no tiene justificación alguna y es inaudito que se siga permitiendo, es el MALTRATO. Porque por no saber lo suficiente o porque siempre lo hiciste de esa forma o por lo que fuera, no cumplas los requisitos y no te dejen salir del aeropuerto, es una cosa. Ahora, que te traten como si fueras un delicuente o un trapo sucio, es otra completamente diferente por la que nadie tiene porqué pasar, ni una mujer mayor, ni nadie. Lo peor, es que hacen lo mismo con los niños, cosa que me parece todavía más grave, traumatizar a un chico de esa forma, innecesariamente, es de no creer. Y es esto lo que habría que resolver con más urgencia. No puede ser que a la gente se le permita semejante gasto, semejante viaje y para qué, sólo para tratarlos como basura y luego mandarlos de vuelta a casa. No puede ser que a la gente le quiten su medicación o no se les de agua o se les haga un comentario tan despectivo como la cantidad de dinero español que puede haber gastado durante 30 años. Pero así como ellos no deben mezclar todo haciendo comentarios fuera de lugar o mal justificando el estar fuera de regla con el maltrato y la incomunicación, nosotros tampoco podemos mezclarlo todo creyendo que la gente que no cumple tiene tanto derecho a entrar como la que sí lo hace.