martes, 15 de marzo de 2011

MADRES POR EL MUNDO...


Aún no soy madre pero sé lo que es el amor de madre porque tengo una aunque, claro, al no sentirlo en carne propia (de momento) quedo un poco en desventaja.

Ya he leído muchos casos de lectoras que, ya sea por amor, por trabajo o por calidad de vida o por lo que sea, llegan antes a Europa que sus hijos. Los trámites son largos, la espera desesperante y el dolor, imagino que es incomparable.

Mucho más no voy a decir... porque repito, yo no soy madre. Pero una lectora me propuso un espacio para que las que sí lo son y están en esa situación puedan ponerse en contacto, compartir sus avances y sus nostalgias y puedan, al menos, sentirse un poco más acompañadas.

A todas las madres de este blog (y padres también, porqué no) las espero para compartir lo que quieran.

Abrazo y a no bajar los brazos,
Cat

martes, 22 de febrero de 2011

REQUISITOS PARA VIAJAR A EUROPA

A pesar de que existe un Acuerdo Schengen, al que la mayoría de los países europeos pertenecen, que implicaría que todos ellos exigieran los mismos requisitos a la hora de pasar migraciones y entrar en sus países, la realidad es que muchos exigen de forma diferente a sus turistas extra comunitarios. Hoy veremos en detalle qué exigen algunos de ellos.

Los requisitos a continuación son los exigidos a todos aquellos extra comunitarios que no requieren de visa para ingresar SÓLO durante 90 días en el espacio Schengen teniendo en cuenta, además, que serán los requisitos a solicitar por migraciones en el aeropuerto de "entrada" al espacio. Es decir, cuando el vuelo es directo nos guiaremos por los requisitos del país al que vamos, cuando el vuelo es con escala en otro país de Europa nos guiaremos también por los requisitos del país de escala ya que es allí donde pasaremos migraciones y allí nos podrán exigir los requisitos propios de su país.


ALEMANIA:

Se podrá permanecer allí por un "máximo de 90 días" por semestre en los siguientes casos:
- turismo
- viaje de negocios
- viaje de visita
- otros viajes NO relacionados con una actividad rentada sujeta a autorización (por ejemplo: curso de idioma, intercambio estudiantil, científicos invitados, otros cursos de perfeccionamiento, etc.). En caso de prever una actividad rentada se deberá consultar en la Embajada si se requiere de visado.

Las autoridades de migraciones podrán requerir comprobantes de financiación de la estadía y de los gastos de viaje, así como que se demuestre el motivo del mismo.

Tales comprobantes pueden ser:
- en caso de turismo: reservas de hotel y de viajes
- en caso de viajes de negocio: confirmación de la empresa alemana, invitación a conferencias, seminarios o reuniones con los socios, etc.
- en caso de viaje de visita: carta de invitación de familiares o amigos.
- en caso de otros viajes: constancia de curso de idioma, de las escuelas o de otras organizaciones.

Con respecto a la financiación:
1) - dinero en efectivo equivalente a 45 euros por cada día de permanencia, o
- declaración de compromiso (Verpflichtungserklärung), o
- tarjeta de crédito con la cobertura diaria exigida, o
- cheques de viajero.

* Las declaraciones de compromiso sólo pueden ser emitidas por la/s persona/s que invita/n ante las autoridades alemanas de migraciones y debe presentarse su original al ingresar al país.

2) Seguro médico para el viaje (por valor de 30.000 euros).
3) Pasaje ida y vuelta (dentro del plazo de los 90 días).
4) Pasaporte vigente.


ESPAÑA:

a) Para los viajes de carácter profesional:
- La invitación de una empresa o autoridad para participar de reuniones de carácter comercial, industrial o vinculadas al servicio.
- Documentos de los que se desprenda que existen relaciones comerciales o vinculadas al servicio.
- Tarjetas de acceso a ferias y congresos.

b) Para viajes realizados en el marco de estudios, o con fines de formación o investigación:
- Documentos de preinscripción o admisión de un centro de enseñanza público o privado legalmente reconocido para participar en cursos.
- Carné de estudiante o certificados relativos a los cursos seguidos.

c) Para los viajes de carácter turístico o privado:
- Documento justificativo de establecimiento de hospedaje (reserva hotelera o carta de invitación).
- Confirmación de la reserva de un viaje organizado.
- Billete de vuelta o de circuito turístico.

d) Para los viajes por otros motivos:
- Invitaciones, reservas o programas.
- Certificados de participación en eventos relacionados con el viaje, tarjetas de entrada o recibos.

Los extranjeros que soliciten la entrada, con el fin de justificar la verosimilitud del motivo invocado, además de los medios de prueba mencionados en el apartado anterior, podrán utilizar o proponer todos aquellos medios de prueba admitidos legalmente que persigan tal finalidad.

Acreditación de medios económicos:
a) Durante el año 2011, la cantidad mínima a acreditar es de 64,14 euros por persona y día, con un mínimo de 577,26 euros o su equivalente legal en moneda extranjera (dólares).
b) Para regresar al país de procedencia o para trasladarse en tránsito a terceros países, se acreditará disponer del billete o billetes nominativos, intransferibles y cerrados, en el medio de transporte que pretendan utilizar.

Las disponibilidad por los extranjeros de los medios económicos señalados se acreditará mediante exhibición de los mismos, en el caso de que los posean en efectivo, o mediante la exhibición de cheques certificados, cheques de viaje, cartas de pago o tarjetas de crédito, que deberán ir acompañadas del extracto de la cuenta bancaria o una libreta bancaria puesta al día (no se admitirán cartas de entidades bancarias ni extractos bancarios de Internet) o cualquier otro medio con el que se acredite fehacientemente la cantidad disponible como crédito de la citada tarjeta o cuenta bancaria.

A los nacionales de México y Chile no se les exigirá, sistemáticamente, la acreditación de medios económicos para efectuar su entrada en España.



FRANCIA:

- Pasaporte con validez superior a 3 meses a partir de a fecha de salida del territorio francés o de otro país del Espacio Schengen.

- Alojamiento por un particular: cuando el solicitante es alojado en Francia por un particular se requerirá la "attestation d´accueil" original emitido por la Municipalidad (Ayuntamiento) del lugar de residencia del hospedador y fotocopia de su documento de identidad, de preferencia documento nacional de identidad (para las personas que no poseen la nacionalidad francesa, fotocopia de "la carte de séjour" vigente).

- Alojamiento en un hotel: reserva por toda la estadía.

- Solvencia económica: Comprobantes de solvencia económica por un monto mínimo de 60 euros por día, 30 euros en caso de estar alojado por un particular.

- Seguro médico de viajero válido para toda la estadía en todos los países del espacio Schengen cubriendo un mínimo de 30.000 euros.


HOLANDA:

- Pasaporte vigente (válido por lo menos 90 días después de regresar a su país).
- Válido seguro de viaje para los gastos médicos de Europa (mínimo 30.000 euros).
- Vuelo de regreso.
- Documentos con el propósito de viaje, el ejemplo plausible una reserva de hotel o carta de invitación.
- Prueba de medios adecuados de subsistencia (+/- 40 euros por día), tales como tarjeta de crédito o cheques de viajero.


ITALIA:

1. Documento de viaje válido con una vigencia no menor a seis meses (pasaporte).
2. Tarjeta de crédito o demostración de solvencia económica con un promedio disponible de gastos de 40/50 euros diarios por persona (dinero en efectivo y/o cheques de viajero).
3. Nota de invitación emitida por el residente en el país receptor o reserva hotelera por el total de la estadía.
4. Pasaje aéreo de ida y vuelta con retorno acotado al período de permanencia (máximo 90 días).
5. Seguro médico de viajero por un monto mínimo de 30.000 euros.


PORTUGAL:

- Pasaporte con validez superior a, por lo menos, 3 meses a la duración de la estadía prevista.
- Pasajes aéreos (ida y vuelta).
- Comprobante de alojamiento.
- Seguro médico para el espacio Schengen por un montón mínimo de 30.000 euros.
- Comprobantes de medios financieros para soportar su estadía.


SUIZA:

a) Comprobantes vinculados con el objetivo del viaje:
- En caso de turismo: reserva de hotel y viajes.
- En caso de viajes de negocios: confirmación de la empresa, invitación a conferencias, seminarios o reuniones.
- En caso de visita: invitación de familiares o amigos.
- En caso de otros viajes: constancia de curso de idioma/escuela.

b) Comprobantes vinculados con la financiación del viaje. Se toma como base de cálculo un gasto promedio de CHF 100,00 diarios (alrededor de 74 euros diarios, según el precio del euro al momento de viajar).
- Tarjetas internacionales de crédito/débito.
- Cheques de viajero.
- Efectivo.

c) Seguro médico (cobertura mínima de 30.000 euros, válido para todos los Estados Schengen).

d) Pasaje ida y vuelta.



Como habrán visto, los requisitos en su mayoría son los mismos sólo varía, en algunos casos, el monto de dinero exigido. Y muchas veces, la forma en que se realiza la carta de invitación, también cambia. Algunos países la hacen a través de las oficinas de extranjeros, otros a través de la policía y otros a través de notario. Cuando el viaje es con escala en otro país del espacio Schengen hay que tener en cuenta la suma más alta exigida aunque ésta sea exigida en el país de escala o en el país de estadía. Y cuando estamos siendo invitados, si hacemos escala en otro país Schengen, debemos llevar una traducción literal de la carta de invitación, preferentemente sellada por el consulado del país para el que fue hecha.

Otra cuestión a tener en cuenta son los comprobantes monetarios. Si lleváramos el total de dinero exigido en efectivo (o efectivo y cheques de viajero) no habría problema en sumar a esto nuestra tarjeta de crédito internacional sin comprobante alguno ni de nuestro límite ni de nuestra cuenta bancaria. Pero si sólo lleváramos el mínimo en efectivo y el resto de "dinero" tendrá que demostrarse con nuestra tarjeta, deberemos aportar nuestro extracto bancario original, expedido por el banco pocas horas antes de viajar, que demuestre que tenemos el dinero requerido (o la suma equivalente en nuestra moneda) en nuestra cuenta bancaria.
Si completamos el monto exigido para nuestra estadía entre efectivo y tarjeta de crédito/débito, el mínimo exigido en efectivo por la mayoría de los países Schengen es de alrededor de 500 euros y el mínimo exigido en efectivo por España es de alrededor de 600 euros.


Fuentes de información: los distintos Consulados de los países mencionados, así como también el Ministerio del Interior del Gobierno de España. Los requisitos de cada país han sido copiados de manera textual.

domingo, 16 de enero de 2011

HISTORIAS... CONOCIDAS

Les dejo aquí una historia, como tantas otras, que necesita ser escuchada...


FUI A TRAMITAR LA NACIONALIDAD ESPAÑOLA Y SALÍ APRETANDO LOS DIENTES.

Un sudaca tramitando la nacionalidad en el Consulado Español

¡¿Por qué no te callas?!


Cuando apenas asoma el 2011, el Consulado Español en Berlín me regaló lo que será mi peor día el año. El martes 11 de enero me acerqué al Consulado para averiguar si podía tramitar la nacionalidad española, pero me encontré con un profundo desprecio y salí de allí temblando de bronca e impotencia.

Desde que nací, en Mar del Plata (República Argentina), escucho a mi abuela hablar y ‘berrar’ en gallego. Desde que nací disfruto de sus ‘murrungungas’ y soy su ‘ruliño’. Desde que nací, en su casa suenan las Rianxeiras y su televisor tiene dos canales: Televisión Española y, tras su creación, Televisión de Galicia. Desde que nací supe que algún día visitaría a mis queridos de la tierra de la lluvia y la calma. Y así fue, cuatro veces los visité. No hace mucho visité la tumba de mis bisabuelos en la Iglesia de San Pedro de Nos. No hace mucho, comí chicharrones y berberechos y bebí Queimada con la hermana de mi abuelo, y con sus hijas y nietas, con quienes comparto la sangre pero no el pasaporte.

En 1949, con un padre muerto de hambre en el monte y un hermano herido de guerra, mi abuelo José cruzó el Atlántico para probar suerte en Argentina. No le fue fácil, los criollos no lo trataron bien, nunca. En 1950, a fuerza de muchísimo esfuerzo le envió a mi abuela Carmen los pasajes para ella, mi tía y mi padre. Dejando su amada tierra coruñesa, mi abuela se embarcó en lo que no sabía si sería el destino definitivo, la tierra de sus últimos días. Mi padre cuenta las veces que la vio llorar por su tierra. Seres queridos que morían allá, y ella que lloraba desde el sur. Santos y fiestas del pueblo allá; días intrascendentes en Mar del Plata...Mi sangre y mi apellido, mis historias de vida y las de mi padre y abuelos, caminatas por las Ramblas, la Gran Vía y la Mesquita de Córdoba, meses de visitas y varios caldos gallegos y fabadas asturianas me ligan a España.

Pero hoy, un día, una mañana de trámites de enero de 2011, el estado español me dice que no, que soy un ciudadano del tercer mundo, que para hacer valer mi sangre y mi historia de vida debo soportar ser tratado como un pordiosero que pide limosna en la Iglesia. No se trata de un trámite, sino de un favor que el estado español podría hacerme, siempre que “doble la frente, impotentemente mansa”, en las oficinas de sus consulados. Mi acento me vende: soy un sudaca.

El relato detallado de lo sucedido pinta el brutal significado que una anécdota, ocurrida en un Consulado, puede alcanzar. Bebiendo su café mientras me atendía mirando la computadora, la empleada me hizo notar su falta de intención alguna de ayuda. Con el maltrato con el que la sociedad asocia a una empleada pública me dijo, entre otras cosas, que “acá no es que tu vienes a ‘pedir’ [SIC] la nacionalidad y nosotros te la damos!” Incluso me solicitó un trámite que, según los requerimientos en el Consulado en Buenos Aires, no corresponde. Mi necesidad de la nacionalidad se combinaba con cierta urgencia, de modo que mi actitud era la de alguien que necesita caerle bien a la empleada. Cuando finalmente vio mi visa de estudiante en Alemania, me dijo que el trámite debía hacerlo en Buenos Aires, exclamando, con el yugo en la mano, que “esto a mí no me engaña, yo con esto sé que viniste por pocos meses”, sugiriendo que yo le había mentido, lo cual no es cierto. Ante esto retiré mis documentos manteniendo la calma y saludando con cordialidad, pero habiendo emprendido la retirada, volví sobre el mostrador para hablar con la empleada: “?Sabe por qué nunca había tramitado la nacionalidad antes? Por qué no quería sentir que venía a llorarle la nacionalidad a alguien. Con su ‘amabilidad’, usted me ha hecho sentir exactamente de esa manera, como un mendigo que viene a pedirle un favor al Estado español.” No pude hablar con firmeza y decisión, como uno debería quejarse en una oficina pública. Esta vez no pude. Cuando volví para hablarle me puse muy nervioso, mi voz apenas se notaba y mis manos comenzaron a temblar. No podía reconocerme, y mientras escribo esto la sensación vuelve. Estaba ahí, queriendo hacer valer mi derecho a ser tratado como una persona, pero de visitante, indefenso en un edificio lujoso y altamente vigilado de un estado europeo.

Al salir del Consulado lo veo a mi abuelo, acomodándose la boina con sus manos curtidas de carpintero, guardando un largo silencio y pensando que su país lo echó hace 60 años, y que 60 años después no quiere saber nada de él. Pero aún así, mientras caminamos por Finisterre y el viento de Tarifa sopla fuerte, me invita a no enojarme con España ni con los españoles. Me lleva a almorzar con Pablo Picasso, paseamos con Ramón Sijé y cenamos con Miguel Hernández, que me recuerda que compartimos la misma sangre, roja. Vuelvo a mi casa, escucho a Joan Manuel cantarle al Mediterráneo y a Tomatito entonar llantos de guitarras de acá y de allá; me contamino y me mezclo con Ana Belén; pinto todo de verde para Federico; y respiro al confirmar que las fronteras son una mentira, que las hacen los reyes y los gallos negros; de falange, de cinco flechas, de muerte.

Termino el día con los dientes apretados y el puño en alto, escuchando desde mi cama el susurro de los vientos del pueblo, que no conocen fronteras, que viajan libremente por los corazones de hombres y mujeres sencillxs del Norte y del Sur.


JERO MONTERO

jueves, 13 de enero de 2011

BUY ME A COFFE...


A ver qué opinan... (y por favor, opinen todos!)

Resulta que existe un sistema que coloquialmente se llama "Cómprame un café" (buy me a coffe), a través del cuál se reciben donaciones en un blog a cambio de ofrecerles algo útil a los usuarios.

En verdad, es algo que mis amigos, mi familia o mismo ustedes, ya me han planteado más de una vez. Lo cierto es que yo no hago lo que hago para recibir algo a cambio y con el cariño que me muestran, el agradecimiento, las palabras bonitas que me dejan y que sus viajes lleguen a buen puerto, me alcanza y me sobra. Pero no es menos cierto que unas pesetas no me vendrían nada mal, y más, teniendo en cuenta que aún estoy esperando mis papeles y no puedo trabajar.

El problema es que me suena un poco a mendigar y otro poco a subversivo. Qué se yo, es verdad que nadie está obligado a donar un sólo céntimo pero yo siento como si mancillara un poco el honor del blog, como si al poner un botón de donativos diera a entender que sí los ayudo a cambio de algo: a cambio de donaciones. Y no me convence mucho la idea :/

¿Ustedes qué opinan?

sábado, 8 de enero de 2011

CUMPLIMOS UN AÑO!!!


El 3 de enero el blog cumplió un año! Lo que significa que hace un año estábamos organizando nuestro viaje a España, estábamos trabajando a sol y a sombra para ahorrar, estábamos soñando con los ojos abiertos.

Jamás se me hubiera ocurrido que iba a escribir un blog con tanta concurrencia, lleno de gente linda que también sueña, sueña con una vida mejor o sueña con unas maravillosas vacaciones.

Gracias por estar ahí. Gracias por las palabras de apoyo y de reconocimiento. Gracias por pedir ayuda o consejo y permitirme meterme un poquito en sus vidas, dejarme poner mi granito de arena en sus viajes. Gracias por opinar y muchas gracias por leer. Gracias a todos =)

Lo que tocaría decir es que espero que sea por muchos años más pero no, sinceramente espero que llegue el día en que mi ayuda y este blog no sean necesarios para salir de vacaciones y todos podamos disfrutar del mundo entero sin tantas trabas. Ojalá llegue ese día. Ojalá todos disfruten de sus viajes sin problemas ni mentiras piadosas. Ojalá este año los encuentre felices y radiantes.

Muy feliz año!!! Y gracias a todos, otra vez.
Abrazo,
Cat

miércoles, 22 de diciembre de 2010

FELIZ CUMPLEAÑOS, FELICES VACACIONES Y FELICES FIESTAS!!!

Hoy, que es 22, cumplo 33 añitos... Y la verdad es que me parece mentira que sean tantos!!! Yo me quedé en los 30... no porque no me guste cumplir años porque me encanta y tampoco porque me los quiera quitar ni nada parecido. Simplemente, me quedé en los 30 y es la edad que creo que tengo, incluso la que digo en voz alta si no lo pienso demasiado. Ya verán lo bien que quedo, cuando si lo pienso de nuevo, digo: ah, no 32! o ahora que tendré que decir... 33, como los médicos. Y no me quejo, tengo 33 años y ya encontré al amor de mi vida, estoy pronta a casarme, vivo en una ciudad preciosa y mágica, mi madre está aquí conmigo (aunque sea por un rato) y estamos a punto de irnos a Galicia hasta el año que viene. No, no tengo queja alguna. Cada día que amanece es más feliz que el anterior.

Así que para estas fiestas les deseo lo que tengo... Felicidad, Amor, Equilibrio, Tranquilidad y Salud! Que este año termine bien y el próximo empiece mucho mejor!

No me echen mucho de menos que en enero estoy de vuelta...

Abrazos y besos,
Cat

viernes, 3 de diciembre de 2010

PROTECCIÓN EMOCIONAL


Hace 8 meses que vivo en un país que no es el mío, en una ciudad que ni siquiera tiene características similares a mi ciudad, en una casa que no es mi casa. Hace 8 meses que vivo lejos de mis padres, de mis amigos de todos los días, de mi trabajo... Y no extraño a nada ni nadie.

La verdad es que me cuesta hasta decirlo en voz alta porque suena a desapego, porque lo lógico sería andar llorando a escondidas. Además, no es que mi vida se ha convertido en un cuento color de rosa porque tampoco, bastante complicado ha sido acostumbrarme a mi nueva situación más que al sitio o la gente. Pero sin embargo, a pesar de lo difícil, a pesar del llantín a escondidas esperando que todo cambie... a pesar de todo eso, no extraño ni a mi país, ni a mi gente, ni mi casa ni mis cosas.

Mis amigas (las de todos los días, las que vivían a pasos), la verdad, me lo hicieron bastante fácil. Apenas se enteraron que venía a vivir aquí, empezaron, casi, casi, a ignorarme. Y hoy por hoy, ni siquiera contestan a mis e-mails así que no extrañarlas es sencillo. Pero ¿y el resto?

La semana que viene llega mi madre a pasar las navidades con nosotros. Hace al menos 6 meses que lo sé, pero prácticamente no tenía siquiera importancia. Y ahora, de golpe, tiene toda la importancia del mundo y cada día que pasa y que se acerca más la fecha, la extraño y la extraño cada día más.

¿Será que simplemente puse parte de mi corazón en pausa para no sufrir la distancia? ¿O será que todo el amor y la felicidad de mi pareja pueden taparlo todo?

A esta altura, empecé a pensar que simplemente es un mecanismo de defensa, que mi cabecita prefiere no pasar por ciertos lugares para vivir con la mayor tranquilidad y felicidad posibles.

Dicen que tapar agujeros no es sano... pero es inconsciente. Y además, ¿cómo puede ser malo algo que te mantiene feliz?